Entre las 800 mujeres obreras, maestras, enfermaras, empleadas y desocupadas, amas de casa, estudiantes y artistas que formaban parte de la delegación teñida de violeta de Pan y Rosas, nos mezclábamos las jóvenes del No Pasarán que, de todo el país, viajamos a Tucumán para participar del XXIVº Encuentro Nacional de Mujeres.
El sábado por la tarde fuimos llegando a la capital tucumana bajo un sol abrasador. Ni bien llegamos, casi sin tiempo de dejar los bolsos, nos sumamos a la marcha de las/os autoconvocadas/os de la salud de Tucumán que están luchando hace semanas por más presupuesto, y de ahí a los talleres.
Las jóvenes del No Pasarán participamos de los talleres con muchísima personalidad, entre ellos los de juventud y adolescencia y estrategias para el acceso al aborto legal seguro y gratuito, planteando la importancia de luchar por todos nuestros derechos, por una educación sexual laica y científica, por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito y contra la violencia hacia las mujeres, y cómo la crisis internacional en curso nos tiene a las mujeres como blanco principal y empeora nuestras condiciones, llevando también las experiencias de otras mujeres que fueron las primeras en salir a enfrentar la crisis.
TERRABUSI NUESTRA GRAN BANDERA Dimos una importante lucha política en todos los talleres y logramos poner en discusión la heroica lucha de las/os trabajadoras/es de Terra, que está en una semana decisiva. No podíamos dejar que el Encuentro tenga un carácter folclórico, como el que intenta darle todos los años la comisión organizadora.
Nos atraviesa el conflicto más importante a nivel nacional, una lucha testigo que marca el camino para todas y todos los que salgamos a luchar de ahora en más por nuestros derechos. A pesar de las trabas que nos pusieron las mujeres de la comisión organizadora, pudimos instalar la discusión en todas las comisiones y ganarnos la simpatía de muchas otras mujeres independientes y de otras organizaciones.
Las mujeres y los jóvenes tenemos que saber que si Terra triunfa estamos en mejores condiciones para salir a pelear por nuestros derechos.
No sólo dimos esta pelea en los talleres, sino también en las calles, con el escrache a la cámara de comercio de Tucumán, la marcha de cierre teñida de consignas y cantos por el triunfo de las/os obreras/os de Terrabusi y contra la represión del gobierno y dando cierre con un gran acto de Pan y Rosas del que participaron Alejandrina Barry y Vicky Moyano, hijas de desaparecidos integrantes del CeProDH, Madres de Plaza de Mayo línea fundadora, trabajadoras de la salud de Tucumán y obreras y familiares de Terrabusi. Un acto muy emotivo, que nos llenó de energías para seguir luchando.
Cerrando lo que fue este gran Encuentro, por la lucha política que dimos, volvimos a la escuela Congreso de Tucumán, donde nos alojamos, y luego de un plenario, todavía nos quedaron energías para armar una bazucada y bailar hasta que empezaron a llegar los micros que nos llevarían de regreso a nuestras ciudades.
El Encuentro nos llenó de nuevas energías para seguir apoyando la lucha de Terrabusi y continuar con mayor fuerza la lucha por nuestros derechos, en nuestros lugares de trabajo, de estudio y en nuestros barrios.
Nos quedan grandes batallas. Seamos muchas más las jóvenes que gritemos ¡NO PASARÁN sobre nuestros derechos!
Rona, No Pasarán San Martín